ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS DEL ADULTO JOVEN

Las enfermedades neurológicas causan diferentes tipos de daños o lesiones en el sistema nervioso, el cual involucra el cerebro, tallo cerebral, y la médula espinal. A pesar que existe una amplia variedad de desórdenes neurológicos, existen algunos padecimientos que actualmente son más comunes en el adulto joven, entre las edades de los 18 y 45 años de edad, quienes se encuentran en una edad productiva y de desarrollo profesional que muchas veces se ve deteriorado por estos padecimientos.

En la gran mayoría de los casos, los desencadenantes de tales problemas de salud forman parte del estilo de vida moderno, como por ejemplo: malos hábitos de sueño, alimentación, posturas no ergonómicas a la hora de trabajar y el uso constante de dispositivos electrónicos que obligan a flexión extrema y constante de la columna cervical.

Existen en 4 patologías que son muy comunes entre este grupo de la población.

 

  1. Migraña

La migraña es un padecimiento extremadamente común; sus síntomas y gravedad pueden variar de una persona a otra. Esta es una enfermedad crónica, cuyas crisis pueden ser incapacitantes y consisten en dolores de cabeza recurrentes que pueden durar de 4 a 72 horas, acompañándose de náuseas, sensibilidad a la luz, sonidos y olores fuertes. Es más frecuente en mujeres y puede ser un padecimiento hereditario.

Aunque algunas veces deben descartarse causas graves, la mayoría de los casos no son debidos a lesiones que amenacen la vida, pero desafortunadamente la intensidad y frecuencia del dolor puede ser incapacitante.

Es importante que, al presentar este tipo de dolores de cabeza, se examinen bien las actividades cotidianas para identificar las posibles causas desencadenantes; entre ellas: el consumo de alcohol o tabaco, estrés y ansiedad, cambios hormonales, alimentos cítricos, quesos añejos, embutidos, vinos, salsa de soya, entre otros.

Existen medidas no farmacológicas y medicamentos que al usarlos de forma sostenida disminuyen la frecuencia e intensidad de las crisis e incluso desaparecerlas hasta lograr mejoría en la calidad de vida.

2. Lumbalgia

La Lumbalgia es un dolor localizado en la parte baja de la espalda y que algunas veces se irradia hacia glúteos y piernas. Este padecimiento afecta a hombres y mujeres de igual forma y es una de las causas de consulta neurológica más frecuente. El 80% de la población entre los 18 y 45 años, ha presentado al menos una crisis de dolor lumbar.

 

Un diagnóstico de Lumbalgia amerita estudios de imágenes, como la realización de Rayos X que proporcionan información sobre el estado de las vértebras y en algunos casos seleccionados resonancia magnética que muestra imágenes de las vértebras, los discos intervertebrales y de las raíces nerviosas que emergen de la médula espinal. Esta última es capaz de detectar hernias discales o la estenosis del canal medular y también es útil para descartar otras causas de la lumbalgia, tales como infecciones espinales o tumores.

 

En algunas ocasiones deberán indicarse estudios de neuroconducción y electromiografía para identificar la severidad del daño que han sufrido las raíces nerviosas.

Para prevenir la lumbalgia es importante evitar el sedentarismo, se debe hacer ejercicio de forma regular evitando aquellos ejercicios de impacto sobre la columna (por ejemplo, trotar impacta más la columna que usar una elíptica) y en las actividades cotidianas, tratar que la espalda soporte la menor carga posible.

 

 

3. Cervicalgia

Esta patología afecta la columna cervical, la cual es muy sensible y permite mayor movilidad que otra zona de la columna. Está poco protegida y se ve afectada por tensión, traumatismo y otras enfermedades. Las lesiones pueden causar dolor episódico o permanente.

En El Salvador se ve afectado entre un 14% y 23% de la población, entre los 18 y 40 años de edad.

 

Para diagnosticar la cervicalgia es necesaria una exploración de la región cervical por un especialista, para un diagnóstico más preciso podrán ser necesarias radiografías, Resonancia Magnética o estudios de neuroconducción y electromiografía.

 

Algunos síntomas que se pueden presentar son: Dolor en la zona cervical y dorsocervical; dolor al movilizar el cuello y dolor de cabeza, pesadez de hombros o dolor irradiado hacia el brazo.

 

4. Insomnio

El insomnio se refiere a la incapacidad para iniciar o mantener el sueño a pesar de tener oportunidad y tiempo para hacerlo. Muchas personas han visto truncadas la oportunidad de un ascenso laboral y de relaciones interpersonales gratificantes gracias a un mal dormir. Recordemos que la calidad de nuestro día y el desempeño diurno, depende de la calidad de la noche que hayamos pasado.

El insomnio inicia teniendo causas físicas la mayoría de las veces (cambios en rutina de vida, stress, dificultad para adaptarnos a nuevas circunstancias como el duelo, un nuevo empleo o estudio, nacimiento de un hijo, etc.), pero cuando se cronifica es debido a malos hábitos de sueño, factores psicológicos y muy raras ocasiones a alteraciones en el funcionamiento cerebral.

Es importante corregir los malos hábitos de sueño, evitar el uso de la cama para actividades diferentes de dormir, como por ejemplo el uso de dispositivos electrónicos o ver televisión; así como evitar el uso de productos controlados como diazepam y otros con poder adictivo.

 

 

Más allá de un dolor de cabeza

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Durante nuestra vida, tarde o temprano, experimentamos un dolor de cabeza, que puede ser tan pasajero como segundos de duración o tan prolongado como días.

El dolor de cabeza es el más común de todos los dolores y puede presentarse a cualquier edad, hasta el 90% de las personas la han sufrido alguna vez en la vida y es la mayor causa de automedicación, así como de incapacidad laboral.

Pero, ¿Cómo saber cuándo ese dolor puede ser una cefalea migrañosa, un dolor tensional o el aviso de un tumor cerebral?

Los tumores de gran tamaño también producen inflamación del cerebro, lo cual se manifiesta con mucho sueño, falta de apetito, náuseas, vómitos, dolor intenso y una o muchas de las características antes descritas. Es importante recalcar que esto no suele suceder de un día para otro, sino de forma gradual en semanas o meses.

Innovación en el diagnóstico

Los tratamientos de los tumores cerebrales consisten en cirugías convencionales, las cuales implican incisiones (heridas grandes), con mucho riesgo de complicaciones, así como la necesidad de Unidad de Cuidados Intensivos para recuperarse de la mejor manera y evitar más inflamación del cerebro.

Actualmente en Centro Médico Escalón de Grupo Hospital de la Mujer, los especialistas en neurocirugía de NEUROCARE, realizan tratamientos de tumores cerebrales con un método mínimamente invasivo que se llama Estereotaxia. Con esta técnica se puede alcanzar con una aguja especial, cualquier sitio del cerebro donde este localizado el tumor, ya sea para tomar una muestra del tejido, drenar una colección de pus o para remover completamente el tumor, con un mínimo riesgo, ya que no produce inflamación del cerebro y al ser tridimensional y milimétrica respeta los sitios importantes del cerebro.

 

¿A quiénes se puede hacer biopsia por estereotaxia?

  • Pacientes con tumor cerebral en sitios complejos.
  • Personas con lesiones en el tallo cerebral.
  • Múltiples lesiones cerebrales
  • Pacientes que no toleren anestesia general.
  • Lesiones infecciosas
  • Quistes o abscesos

 

Realizado por: Doctor Rubén Amaya, Neurocirugía Funcional, Radiocirugía y Estereotaxia.

 

Contactos:

Hospital de la Mujer: 2555-1200

Unidad de Neurología y Neurocirugía, Neurocare: 2213-1960

Sitio web: www.neurocaresv.com

Centro de Radiología Médica: 2555-1273

Sitio web: www.imagenescerme.com

Insomnio. Monitoreo del sueño.

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Escrito por Dr. Héctor Orrego Castellanos

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La calidad de nuestro desempeño diario depende curiosamente de la manera en que hayamos dormido. Asombrosamente, el sueño tiene una función que va más allá de un “apagado del cerebro”; ahora sabemos que puede existir igual o mayor actividad cerebral durante el sueño que durante la vigilia, procesos de consolidación  de memoria, restauración de sistema cardio y cerebrovascular, entre otros, son funciones importantes del sueño. El insomnio es el trastorno de sueño más común en la práctica médica y es padecido por 9 al 13% de la población, llegando a estar presente en el 45% de los adultos mayores.

De acuerdo a la  Academia Americana de Medicina del sueño (AASM), se define como alteración en la iniciación, mantenimiento, duración o calidad subjetiva del sueño, lo suficientemente severa para deteriorar el funcionamiento diurno. Durante el día, el enfermo con insomnio crónico muestra deterioro de su salud y funcionamiento social y aunque lo intente, le es difícil conciliar el sueño en forma de siestas. Sufre de síntomas emociónales, deterioro laboral, mayor tendencia a cometer errores, tener caídas, accidentes de trabajo y de tráfico.

El insomnio es más frecuente en mujeres, personas divorciadas o viudas y entre quienes no trabajan. No respeta clase social. El alcohol es utilizado de forma coloquial como automedicación. No obstante, es necesario aclarar que aunque este último corta la latencia para el inicio del sueño, produce un sueño más superficial y por tanto no reparador. Una vez iniciado, diversos factores contribuyen a perpetuarlo, por ejemplo los malos hábitos (TV dentro del cuarto, comer en la cama).

El examen por excelencia para el estudio del sueño se llama Actigrafia y consiste en un monitoreo durante una semana, de la actividad durante el dia y la noche, las horas de sueño efectivas, exposición a luz solar, etc., lo cual se logra con un dispositivo colocado en la muñeca del paciente durante una semana o más. La polisomnografia solo es requerida si se sospecha otro trastorno del sueño asociado.

Derrame cerebral hemorrágico. Detéctelo a tiempo

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Escrito por: Dr. Ricardo Alvarenga Quezada y Dr. José Raúl Zeledón.

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José, un paciente de 56 años de edad con un cuadro clínico de dolor de cabeza intenso y alteración del estado de conciencia, es atendido por el Dr. Ricardo Alvarenga Quezada, Neurólogo del Hospital de la Mujer, ante la sospecha de una hemorragia intra-cerebral. El Doctor, indica una serie de estudio. José es sometido a una Tomografía Axial Computarizada (TAC) en el Centro de Radiología Médica del Hospital de la Mujer el cuál  confirma la sospecha. El Doctor Alvarenga Quezada, solicita intervención de otro médico de Staff, el Dr. Raúl Zeledón, Neurocirujano, para realizar un procedimiento quirúrgico al paciente. Pero, ¿Qué le pasaba a José?

Al igual que todas las partes del cuerpo humano, el cerebro está compuesto de células vivas (neuronas) que requieren del suministro de sangre de las arterias para conseguir oxígeno y elementos nutritivos. La ruptura de estas arterias o la dilatación anormal que puede formarse en la pared de una de ellas, denominada aneurisma, es la responsable de un gran número de derrames sanguíneos o hemorragias cerebrales.

Estos derrames pueden pasar desapercibidos y causar pequeñas molestias, como dolor de cabeza, mareos o vómitos, pero también pueden ser graves y producir cuadros neurológicos severos como las hemiplejías (parálisis), el coma (pérdida de conciencia) o la muerte.

En un 70% de los pacientes que lo padecen, el cuadro es grave, por lo que la consulta debe ser inmediata. Atenderse con un diagnóstico precoz y con un tratamiento, especializado y oportuno, permite evitar consecuencias mayores y preservar la vida de quien lo padece, como en el caso de nuestro paciente.

Quizás ya hemos escuchado el término, pero, sabemos en realidad, ¿Qué es un aneurisma cerebral? Un aneurisma, es una dilatación (inflamación) anormal en la pared de una arteria. La mayoría de las veces es de origen congénito, aunque los traumatismos y las infecciones también pueden desarrollar aneurismas.

Cuando un aneurisma cerebral se rompe, la sangre fluye hacia un espacio que rodea al cerebro, denominado espacio subaracnoideo. Ahí, se provoca entonces una hemorragia subaracnoidea.

Se estima que del 2 al 5 % de la población es portadora de un aneurisma cerebral.

¿Cómo pueden tratarse los aneurismas cerebrales? Con la información que proporcionan la Tomografía Computarizada (TAC), la Resonancia Magnética (RM) o la Angiografía Digital (AD) se puede tomar la decisión de cómo tratar el aneurisma, ya sea mediante una operación convencional o mediante técnicas endovasculares mínimamente invasivas.

En el caso, de nuestro paciente, los equipos de diagnóstico con los que cuenta el Hospital de la Mujer y la tecnología en su sala de cirugías, permitió realizar al paciente una cirugía de mínima invasión y terapia endovascular para ocluir el aneurisma cerebral.  El abordaje se realiza a través de una punción en la arteria femoral derecha donde se coloca un introductor par que suba un catéter hasta la carótida interna y a través de éste, se asciende un micro catéter hasta el aneurisma cerebral, una vez en el aneurisma, éste se ocluye con micro coils de platino evitando el flujo de sangre dentro de éste, evitando así una nueva ruptura del aneurisma.

La técnica endovascular utiliza los principios de la Angiografía. Se realiza avanzando un microcatéter a través de las arterias hasta el interior del aneurisma, para posteriormente ocluirlo con diferentes materiales, por ejemplo, con resortes de platino (coils). Este método se denomina embolización.

También se pueden colocar unos dispositivos especiales llamados Stents (que son elementos tubulares que se colocan en la pared interna de las arterias) para ocluir de esta forma el cuello del aneurisma.

Si usted es portador de un aneurisma cerebral, sepa que la cirugía convencional no es la única vía terapéutica eficaz y existente para solucionar su problema.
Un nuevo y seguro procedimiento Mínimamente invasivo, denominado Embolización de Aneurismas Cerebrales, trata eficazmente esta patología sin el impacto físico y doloroso de la cirugía; y sin utilizar anestesia general en la mayoría de los casos.

El procedimiento en mención duró dos horas, bajo anestesia, la evolución del paciente fue satisfactoria, dándose de alta a las 72 horas post operatoria. No descuide su salud, mejor póngala en la mano de expertos, en el Hospital de la Mujer sabemos cómo cuidar de usted y de toda su familia.